Publicado en Cajón de Sastre

El triunfo de la Sub 20 en tiempos de revolución (Rafael García Hernández)

Una amiga escribió, en una de sus redes sociales, la siguiente duda: no sabía quiénes eran más cínicos, si la gente del gobierno o las personas que gritaron el gol que le dio el pase a la vinotinto a la final del mundial Corea del Sur 2017. Interpreto que para ella la situación – escasez, represión, muertes, etc. – no está para alegrarse con el fútbol. Está para permanecer dolidos. Está para negarse alegrías. Acaso para ella el fútbol es insignificante, banal, estúpido, qué sé yo. ¿En qué beneficia el fútbol a un país?, me la imagino preguntándose. Interesante. Me resulta interesante porque estoy seguro que ella no es la única que tiene esas dudas, que lo percibe de esa manera.
Desde la mirada de mi amiga, yo soy un cínico. Como he gritado todos los goles de esta maravillosa vinotinto sub 20, no me importa el país. Es decir, soy un indolente como los del gobierno.
Pues bien, escribo al respecto no para persuadir a mi amiga. Tiene todo el derecho a pensar como quiera. De hecho, hay algo en lo cual coincidimos: para mí también los del gobierno son unos cínicos. Ahora, ¿las personas que celebran los goles de nuestra selección también lo son? No. Es ahí donde difiero. Tengo una mirada distinta. Quizá porque consumo fútbol desde niño. Y sí, pienso que es beneficioso para Venezuela que la vinotinto sub 20 haya alcanzado la final. ¿Por qué? El deporte está vinculado con la autoestima de un país. Si no fuese así, Nelson Mandela no hubiese invertido ningún esfuerzo en apoyar al equipo Sudafricano en el mundial de rugby de 1995. “El factor humano”, así se llama el libro que cuenta cómo Mandela unió a su país a través del deporte. Su autor, John Carlin, dijo lo siguiente: “Un viejo zorro, un político muy astuto que supo ver que el Mundial de rugby de 1995 iba a ser una oportunidad única para unir al país más dividido del mundo. Supo convertir el rugby, un factor de división racial tan importante como la vieja bandera, en un símbolo de unión”.
El que la vinotinto llegue a la final de un evento tan importante, hace que los jóvenes se interesen en jugar fútbol. Un joven del barrio que se interese en el deporte es un triunfo, pues se le escapa a la criminalidad. Y, como dijo Erich Fromm, salvar una vida es como salvar el mundo. No está en este mundial, pero tiene que ver, por Deyna Castellanos las niñas quieren jugar fútbol. Una niña que se acerque al deporte, se aleja del embarazo adolescente, verbigracia. Hay varones que cuando juegan usan esta expresión: “¿Qué, ahora eres Deyna Castellanos?” Me parece maravilloso.
Por esta final, el futbolista venezolano será más respetado en el exterior. Asimismo, los entrenadores. En el mundo van voltear la mirada para saber qué se está haciendo aquí con los jóvenes y el fútbol. Y van a saber que no somos solo un país con gobierno represor y corrupto, que somos mucho más que eso. Gobierno no es sinónimo de país.
Yo, en mi función de psicólogo, uso el deporte como herramienta para trabajar con los estudiantes. Hay muchos que no me quieren hablar, pero cuando les toco el tema del fútbol, se sienten en confianza, porque es como si les hablara en su idioma. Y a través del fútbol, les puedo mostrar la importancia de las reglas en la sociedad. La importancia de la disciplina, de la fuerza mental cuando te enfrentas a la adversidad. Y lo mejor, que, cuando haces deporte, los objetivos se logran es en equipo, no de un modo individualista. Un detalle, esto último puede ayudar en la construcción de un país.
Hay un término que le leí al profesor chileno Fernando Mires, la “sobrepolitización”. Mires dijo lo siguiente: “La sobrepolitización, al convertir a todo en política, anula las diferencias entre lo político con lo no político (la intimidad, la religión, el arte) dándose así las condiciones para que aparezca la tentación totalitaria. Y bien, me parece que en estos momentos Venezuela vive un avanzado grado de sobrepolitización”.
En el paréntesis de Mires incluyo el deporte. Sí, creo que somos – me incluyo -, víctimas de nuestra propia sobrepolitización. Pero también creo que podemos hacer el esfuerzo por salir de ella. La situación es dolorosa, yo también tengo esa percepción. Pero eso no quiere decir que debamos someternos a un dolor perenne, que no podamos alegrarnos cuando algo nos provoque alegría. El gobierno es parte de nuestra realidad, qué vaina. Pero la vinotinto sub 20, finalista del mundial Corea del Sur del 2017, también es parte de nuestra realidad, ¡y qué alegría me da, carajo!

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Autor:

Soy psicóloga clínica, profesora universitaria e investigadora. El propósito de esta blog es escribir sobre las locuras (reflexiones) que me pasan por la mente, sobre mis hobbies, mis investigaciones y publicar presentaciones y videos que les sirvan a mis alumnos. Mis líneas de investigación son 3: la metacognición, el prejuicio y últimamente he entrevistado a 2234 devotees, y mi interés es dar a conocer el fenómeno y crear un perfil psicológico de mis entrevistados.

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